Diseño, telas y medidas pensadas pieza a pieza, hechas a mano en nuestro taller. Sin moldes ni atajos.
Cada cabecero se construye en el taller, sin cadena de montaje.
Forma, altura y acabados pensados para tu dormitorio.
Materiales nobles elegidos contigo en cada encargo.
Hablas con quien va a hacer tu cabecero. Sin intermediarios.
Estilos, formas y telas pensados para encajar en cada dormitorio.
La tela manda. Las medidas escuchan. El acabado decide.
Una selección del trabajo que ha salido del taller. Cada foto es una pieza única, hecha para una persona concreta.
Estas son las elecciones que hacemos juntos antes de que empiece a trabajar la pieza.
Recto, curvo, capitoné, acolchado, con vuelo o pegado a la pared. Lo adaptamos al hueco de tu dormitorio al milímetro.
Lino, terciopelo, bouclé, pana, tejidos técnicos antimanchas. Te muestro muestras reales para que toques antes de decidir.
Tonos cálidos, neutros, oscuros, costuras visibles, ribetes, tachuelas, botones forrados. Cada detalle se piensa para tu pieza.
Sin formularios largos. Sin presión. Hablamos, lo pensamos juntos y yo me encargo del resto.
Me cuentas tu idea por WhatsApp. Estilo, tamaño, dormitorio, presupuesto.
Te propongo formas, telas y acabados con muestras reales. Ajustamos hasta que te encanta.
Empiezo a trabajar tu pieza en el taller. Te voy enseñando el proceso si quieres seguirlo.
Lo recibes embalado y listo para colocar. Y si surge cualquier cosa, sigues hablando conmigo.
No hace falta que sepas exactamente lo que quieres. La mayoría de mis clientes empiezan con una foto, un color o una sensación. A partir de ahí lo construimos juntos.
Solicitar informaciónHay diferencias entre un cabecero salido de una cadena de montaje y uno hecho por una persona. Estas son las que vas a notar.
Es la pieza de tu casa, no la de un catálogo. Pensada para tu pared, tu cama y tu luz.
Telas seleccionadas, espumas de calidad, estructura interna firme. Para que dentro de diez años siga estando como el primer día.
Sin call-centers, sin formularios fríos. Pedro te atiende personalmente desde el primer mensaje hasta la entrega.
Taller en Murcia. Si vives cerca, puedes pasarte a ver telas y acabados antes de decidir.
“Pedro entendió a la primera lo que buscábamos. El acabado del capitoné es de otro nivel y el trato fue cercanísimo de principio a fin.”
“Veníamos de comprar un cabecero industrial que se rindió en dos años. Este se nota distinto al tocarlo. Es otra historia.”
“Buscaba algo que no estuviera en ninguna tienda. Pedro lo dibujó conmigo por WhatsApp y el resultado supera lo que tenía en la cabeza.”
Escríbeme cuando quieras. Te leo y te respondo personalmente. Sin compromiso, sin presión, sin agendas comerciales.